El estreñimiento en el bebé lactante es una de las dudas más frecuentes durante los primeros meses de vida. Al nacer, el sistema digestivo de tu bebé es todavía inmaduro, por lo que su tránsito intestinal es muy diferente al de los niños y adultos. Además, cada bebé es único: la frecuencia y el aspecto de las deposiciones pueden variar mucho de uno a otro. Por eso, para reconocer el estreñimiento en un bebé, no debemos fijarnos tanto en cuántas veces hace caca, sino en cómo son sus heces y si le provocan molestias. Hablamos de estreñimiento cuando el bebé presenta deposiciones duras y dolorosas, independientemente del número o del intervalo entre ellas.
La primera deposición del recién nacido se llama meconio y aparecerá en las primeras 24 horas de vida. A partir de ese momento, las deposiciones irán cambiando según su alimentación. Conocer estas diferencias te ayudará a identificar si tu bebé lactante está estreñido y a acompañarlo con tranquilidad y cuidado en cada etapa.
¿Qué es el estreñimiento en un bebé lactante?
El estreñimiento implica heces duras y secas, molestia o dolor al evacuar y, a veces, fisuras (grietas). En lactancia materna exclusiva, es habitual que haya pocas deposiciones sin que exista estreñimiento real. A medida que tu bebé crece, es normal que disminuya la frecuencia de las deposiciones. Puede pasar de hacer caca en cada toma a hacerlo una o dos veces al día, e incluso puede haber días en los que no haga ninguna.
Este cambio puede llevarte a pensar, de forma equivocada, que existe estreñimiento en el bebé lactante. Sin embargo, aunque lleve varios días sin hacer deposición, si tu bebé no está molesto, se alimenta con normalidad y cuando evacúa las heces son blandas, no se considera estreñimiento. Existen dos situaciones:
Falso estreñimiento: el intestino de tu bebé madura y es capaz de absorber casi todo el alimento que ingiere, generando muy poco residuo que expulsar. Por eso hace menos deposiciones, aunque su ritmo intestinal sea completamente normal. En estos casos, no es necesario hacer cambios ni tomar medidas adicionales.
Descoordinación temporal entre el movimiento del intestino y el control del esfínter. Al nacer, los bebés tienen el reflejo gastrocólico, que hace que el intestino se active cada vez que comen para dejar espacio al nuevo alimento. Al principio este proceso es totalmente involuntario, ya que el bebé no sabe controlar ni el movimiento intestinal ni la apertura del esfínter. Entre la segunda y la octava semana, empieza a experimentar ese control, pero todavía no sabe coordinarlo bien. Esto puede hacer que se ponga rojo o parezca incómodo, lo que puede confundirse con síntomas de estreñimiento en el bebé. Sin embargo, cuando finalmente hace deposición, las heces son blandas y no hay dolor, lo que confirma que no se trata de estreñimiento real.
Diferencia entre “poca frecuencia” y estreñimiento real
Poca frecuencia: el bebé puede pasar varios días sin hacer caca y estar contento, con heces blandas cuando aparecen.
Estreñimiento real: esfuerzo doloroso, gestos de incomodidad y heces duras/bolitas.
Cómo son las heces normales en lactancia materna exclusiva
Suelen ser blandas o semilíquidas, amarillas o mostaza, con grumitos y olor suave. La variabilidad es normal.
¿Es normal que pase varios días sin hacer caca?
Sí, especialmente en lactancia materna (LM) exclusiva, debido al alto aprovechamiento de la leche materna.
0–6 meses (lactancia materna exclusiva)
Puede haber varios días entre deposiciones sin que sea patológico si el bebé está contento, gana peso y las heces son blandas.
6–12 meses (inicio de alimentación complementaria)
Con los sólidos es frecuente un cambio de patrón: las heces se vuelven más formadas y pueden aparecer episodios de estreñimiento.
Señales de estreñimiento verdadero
Esfuerzo doloroso, heces duras y grietas
Llanto o molestia al empujar, heces duras y manchitas de sangre por fisuras.
Distensión abdominal, irritabilidad y rechazo de tomas
Vientre hinchado, incomodidad y menor apetito pueden acompañar los episodios.
Causas frecuentes (por etapas)
Cambios de ritmo, brotes de crecimiento, baja ingesta
Días con menos leche (distracciones, calor, enfermedad) o cambios de rutina pueden influir.
Introducción de sólidos, cambios de fórmula o suplementos
El paso a AC (alimentación complementaria), fórmulas nuevas o suplementos de hierro pueden endurecer las heces.
Cómo aliviar en casa (paso a paso)
¡No tengas miedo! Con estas técnicas no estás acostumbrándole a no trabajar a su intestino. Todo lo contrario, estás enseñándole y sobre todo aliviándole.
Masaje abdominal suave y “bicicleta” de piernas
- Círculos en sentido horario alrededor del ombligo, 2–3 veces al día.
- Bicicleta con las piernas 1–2 minutos. Aprende más cómo dar masajes a tu bebé.
Este aceite de masaje puede convertirse en vuestro gran aliado: Aceite de masaje de bebé con aguacate bio.
Baño templado y rutina de relajación
El agua templada relaja; después, secar a toques y masaje suave.
Postura de ayuda: flexionar rodillas hacia el abdomen
Con suavidad, acerca las rodillas al abdomen unos segundos y suelta; repite varias veces.
Lactancia a demanda y revisión del agarre
Ofrece el pecho a demanda. Un agarre efectivo mejora la ingesta y el tránsito.
Hidratación adecuada según la edad (sin agua extra en <6 m si LM exclusiva)
- < 6 meses (LM exclusiva): no se recomienda agua extra salvo indicación médica.
- ≥ 6 meses: ofrecer agua en pequeñas tomas con los sólidos, según indique tu pediatra.
Alimentación y heces tras introducir sólidos
Fibra adecuada por edad y alimentos a priorizar
Introduce frutas (pera, ciruela, naranja bien ofrecida), verduras y cereales integrales progresivamente y según edad.
Alimentos que a veces estriñen y cómo equilibrarlos
Plátano muy verde, arroz blanco en exceso, quesos curados… Compensarlos con frutas y verdura rica en fibra y agua.
Ofrecer agua según indicación del pediatra (≥6 meses)
Pequeñas tomas de agua con las comidas y entre ellas pueden ayudar.
Señales de alarma: cuándo consultar al pediatra
Sangre en heces, vómitos, fiebre, pérdida de peso
Si hay sangrado persistente, vómitos, fiebre, pérdida de peso o mal estado general, consulta.
Ausencia prolongada de deposiciones con mal estado general
Si pasan muchos días sin deposición y el bebé está irritable o decaído, valora evaluación médica.
Mitos y dudas frecuentes
“Si no hace caca cada día, está estreñido”
En LM exclusiva, no hacer caca a diario puede ser normal si luego son blandas y el bebé está bien.
“Un supositorio siempre ayuda” (por qué evitar su uso rutinario)
No uses supositorios o estimulaciones rectales de forma habitual: pueden irritar y generar dependencia. Consulta antes con tu pediatra.
Probióticos, cambios de leche y otros remedios: cuándo valorar
Solo bajo indicación del pediatra, especialmente con fórmula o suplementos.
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Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Cuántos días puede estar sin hacer caca un bebé con lactancia materna?
En LM exclusiva, varios días puede ser normal si está contento, come bien y las heces son blandas al final.
¿Qué masajes y posturas alivian más rápido?
Círculos en sentido horario, bicicleta de piernas y rodillas al abdomen.
¿Cuándo introducir agua o ajustar sólidos?
A partir de los 6 meses, ofrece agua y prioriza frutas y verduras ricas en fibra. Ajusta según indique tu pediatra.