Maternidad responsable, ¿no hay más que una?Julio 2013

Elisa Ramos - Matrona

Hoy me gustaría compartir algunas de mis ideas sobre la maternidad.  Surgen de mi larga experiencia como madre, como abuela, y del trato diario en mi trabajo con mujeres que están en camino de serlo o ya lo son.

 

En mi opinión, disponerse a ser madre requiere cierto grado de madurez, necesaria para afrontar la responsabilidad que implica. Después, a ser madre se va aprendiendo a medida que se ejerce un oficio en el que no existe la jubilación. El manual imaginario corre por cuenta propia, pero siempre debería incluir un capítulo dedicado a cómo aprender a delegar tareas y cuidados. ¿Su objetivo? Seguir teniendo un espacio propio como mujer, para poder disfrutar de la maternidad sin que ello suponga una dependencia excesiva.

 

Antes de seguir no me resisto a declarar que no creo en la existencia de un “reloj biológico”, que despierta “naturalmente” el instinto de ser madre en todas las mujeres. Me parece que una cosa es lo natural, otra lo que socialmente se naturaliza y, también,  que ciertos instintos pueden educarse. El de querer tener descendencia también puede ser natural en los hombres. Pero, ¿Le suena a todos ellos ese despertador biológico?

 

En cualquier caso, si tu reloj marcó la hora y planeas un embarazo no te desanimes si no sucede tan pronto como desearías. Seguramente no tienes ningún problema. Pero cuerpo y mente van unidos y, algunas veces, se juegan mutuamente malas pasadas. No te obsesiones y espera tranquilamente a que suceda. Procura estar relajada y no lo pongas como objetivo prioritario. Probablemente adelantarás más.

 

Si tuvieras que recurrir a procedimientos de reproducción asistida infórmate bien. Es un proceso generalmente largo, con un tratamiento para el que se necesita fortaleza física y mental. Ten en cuenta que es posible que no tenga éxito a la primera. Si varios intentos fracasan,  o te lo desaconsejan por problemas de salud ¿Por qué no te planteas una adopción? Cualquier camino puede conducir a la vivencia de una maternidad, y paternidad, responsable y feliz. Conozco muchos casos, y algunos bien cercanos.

 

Igual que ahora se puede elegir una vida plena sin maternidad, se puede querer tenerla y ejercerla de muchas maneras. Y puedes, por supuesto, sentirte plenamente realizada como madre aunque no sea biológicamente tuyo… Las hay que, a pesar de haber pasado por esa experiencia, no se sienten como tales. He visto situaciones de bebés no deseados, que iniciaron la vida al calor de los profesionales que atendimos el parto.

 

Si eres de las que lo deseabas pero cuando tu bebé nació necesitaste un tiempo de adaptación a tu nueva situación para acogerlo, no te preocupes. Por eso no vas a ser peor madre. A veces sucede y, como persona que eres, puede que estés momentáneamente desbordada emocionalmente, o simplemente cansada y necesites un respiro. Por eso, a mí siempre me gusta preguntar antes a las mujeres que atiendo si quieren que lo ponga sobre su vientre nada más nacer. El contacto temprano es muy beneficioso, pero en su salud física y psíquica influirán otros muchos factores a lo largo de su vida. No te sientas culpable. Tendrás muchas oportunidades de demostrarle lo buena madre que eres.

 

Para finalizar por hoy, piensa que el modelo de madre ideal no existe y que mucho tiempo de dedicación no será siempre sinónimo de calidad. A veces, menos es más. Cada hijo necesitará de tu atención de forma diferente. Dejarlo al cuidado de otras personas cercanas también es beneficioso para su desarrollo y tú podrás tener momentos de relax que te permitirán disfrutar mejor tu maternidad.

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