El eructo y la regurgitación de los bebésDiciembre 2013

Elisa Ramos - Matrona

Es normal que los bebés lactantes, tanto los que se alimentan al pecho como los que toman biberón, traguen un poquito de aire al succionar. Al final de las tomas hay que procurar que lo expulsen. A continuación os explico las diferentes formas y posturas correctas para conseguirlo. 

 

La forma más conocida es poner al bebé en posición vertical, con su cabecita apoyada casi a la altura de tu hombro, y darle un suave masaje o suaves toques con la palma de la mano mientras tú te mantienes de pie o le paseas suavemente.  Puedes hacer lo mismo estando sentada o variar la postura colocándole boca abajo sobre tu regazo. Otra buena manera de ayudarle es colocarle boca abajo con su tripita sobre tu antebrazo y la cabeza apoyada en el hueco del codo. Cuando ya mantenga la cabeza y veas que sostiene un poco la espalda (sobre los tres meses), también puedes sentarle en tu regazo para ayudarle a expulsar el aire. 

 

Si tu bebé hace una buena toma del tirón, seguramente sólo necesitará expulsar el aire al final. Pero puede suceder que durante la toma, relativamente pronto, suelte el pecho o la tetina del biberón. Si te pasa esto, es probable que necesite un descanso. Haz una pausa y procura que eructe, antes de volver a ofrecerle el pecho de nuevo o el resto del biberón. 

 

El eructo no tiene por qué ser sonoro, no es necesario que expulse gran cantidad de aire, ni tampoco debe preocuparte si alguna vez tu bebé no eructa después de una toma, a pesar de tus intentos para ayudarle a que lo haga. Algunas veces no lo necesitan.  Si ves que está tranquilo, y no le notas molesto por el aire, puedes acostarlo aunque no haya eructado.

 

Es relativamente frecuente que al eructar pueda salir también un poco de leche (regurgitación). Para evitar mancharte, y al mismo tiempo que tu bebé pueda lamer tu ropa,  es conveniente que la protejas con una toalla o un babero.  Si tu bebé regurgita leche al eructar no debes asustarte ni confundirlo con un vómito, en general es algo perfectamente normal. Puede deberse que la toma ha sido más copiosa  de lo que el estómago de tu bebé admite.

 

La regurgitación también puede deberse a que el mecanismo de cierre y apertura entre el esófago y el estómago (cardias) todavía no funcione a la perfección. Es lo que se conoce como cardias  incompetente y, en los bebés, en principio, no tiene una significación patológica. Irá despareciendo a medida que el bebé crece y madura. Mientras tanto, para evitar estas regurgitaciones, lo ideal es dar el pecho a tu bebé en un ambiente relajado, procurar que haga alguna pausa durante la toma,  no forzarlo a tomar más de lo que quiere y no moverle bruscamente después de las tomas.

 

Para paliarla  lo ideal es dar de mamar al bebé en un ambiente relajado, hacer alguna  pausa durante la toma,  no forzarle a tomar más de lo que quiere  y no moverle bruscamente  después de haberle alimentado. En caso de darle el biberón,  el orificio de la tetina debe tener un tamaño adecuado, ni demasiado grande ni demasiado pequeño.

 

La regurgitación varía mucho de unos bebés a otros. En cualquier caso, si te parece que tu bebé regurgita de forma excesiva, por la cantidad o la frecuencia, no te quedes con la duda y coméntaselo a tu pediatra.

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Nagore . El 28/04/14 19:37:35

Me gustaria saber si cuando a un bb le estas dando un cacito pequeño de papilla sin gluten para ir intoduciendolo en las papillas necesita beber agua,gracias

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