Ser madre: el cambio que conlleva en tu identidadFebrero 2018

¿Qué sucede cuando nace tu primer hijo? Pues que a la identidad que te has construido a lo largo de todos estos años, hay que añadirle el hecho de que pasarás a ser madre y, al igual que hizo en ‘Juego de Tronos’ Daenerys Targaryen al llamarse a sí misma ‘madre de dragones’, tú comenzarás a identificarte en voz alta como madre de tus hijos.

 

Sólo por un momento piénsalo de forma detenida y, si estás esperando a tu primer hijo o estás en esa búsqueda, di en voz alta y con conciencia la frase “seré madre”. ¿Qué emociones son las que te llegan? ¿Cuáles son esas emociones positivas que dispara esta frase y esta palabra? ¿Hay alguna que pueda ser un poco más disonante, como el miedo?

 

El hecho de que ese cambio de identidad genere todas estas emociones en ti es algo normal. Porque con la llegada de tu hijo llegará una nueva vida, en la que, por lo pronto, dejarás algunos meses de trabajar para centrarte en la crianza y en los que estarás de forma continua con él o con ella. Tu centro de atención pivotará y de estar pendiente de ti, de tu pareja, del trabajo y de los tuyos pasará  a estar de forma permanente en esa persona que acaba de llegar al mundo y de la que tú eres responsable.

 

Ahí lo más probable es que se disparen todas las expectativas que tú misma te has creado sobre qué tipo de madre serás. Durante el embarazo ya te habrás formado una idea sobre cómo será la crianza, cómo te comportarás, qué harás y cuál será la relación con tu bebé. En definitiva, ya te habrás creado una identidad como madre en tu mente.

 

El problema es que las expectativas sobre cómo hemos de ser y comportarnos traen de la mano a la frustración porque cuando te creas expectativas sobre ti misma te creas también una idea de cómo tienes que ser tú en esa vida. Pero, ay, la vida tiene la capacidad de sorprendernos a cada instante y rara vez discurre como nos imaginamos. Las madres, por muy pacientes que sean, también se enfadan, gritan, pierden los nervios, sienten culpa, se frustran… Y esas emociones, por mucho que te pesen, también forman parte de ti aunque no te imagines así al pensar en la maternidad.

 

¿Cómo hacerlo? ¿Cómo sobrellevar ese cambio de identidad asociado al hecho de ser madre? Lo primero es tener presente que por muy madre que seas ahora o que vayas a ser pronto, sigues siendo tú, con tus potencialidades y recursos pero también con tus miedos y con tus frustraciones.

 

El riesgo de muchas madres es olvidarse de sí mismas, de quienes son en realidad, e identificarse con ese rol de madre a todas horas. Aquí el trabajo es tener claro quien eres tú. Además de ser madre, ¿cuáles son tus gustos, tus inquietudes y qué es lo que te llena en la vida?

 

De alguna manera es saber que sí, que eres madre, pero que sigues siendo tú, sigues siendo hija, esposa, amante, mujer profesionalEres madre y mucho más y en la medida en la que puedas seguir cultivando y mirando los diferentes roles que viven en ti podrás vivir como una faceta más de tu vida y no como la única.

 

¿Cómo llevas eso de ser madre? Si aún no lo eres, ¿cómo te visualizas siéndolo? Y si ya lo eres, ¿eres la persona en quién esperabas convertirte?

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