Retención de líquidos y embarazoMarzo 2018

Durante el embarazo se dan en el cuerpo de la mujer multitud de cambios tanto hormonales como estructurales y funcionales. Una de las consecuencias de estos cambios es el aumento de la retención de agua corporal principalmente en los últimos meses de embarazo. Esta retención de líquidos provoca que aparezcan edemas. Los edemas se producen a causa de la acumulación de líquidos en los tejidos provocando la hinchazón de ciertas zonas. Suele presentarse principalmente en pies, tobillos y piernas. También puede darse en las manos o los dedos y de forma menos frecuente en la cara. La hinchazón puede causar molestias y sensación de pesadez pero no supone ningún riesgo para la embarazada ni para el bebe. Sin embargo, si la retención de líquidos es excesiva, no remite y va acompañada de otros síntomas como hipertensión se recomienda consultar con el médico pues puede indicar riesgo de padecer preeclamsia. Este aumento de agua en el cuerpo, como veremos, no se produce solo como un síntoma molesto del embarazo si no que tiene su función en la formación de estructuras fetales y maternas.

 

La retención de líquidos durante el embarazo se produce por cambios en la secreción de determinadas hormonas relacionadas con la regulación de los fluidos corporales. Concretamente se da un aumento en la secreción de aldosterona, esta hormona hace que aumente la retención de sodio y agua en el cuerpo de la embarazada que se emplea en la formación de los tejidos del feto, la placenta y otros tejidos maternos.

 

Otro de los motivos por el que se produce esta retención de líquidos es a causa de la presión que ejerce el útero sobre los vasos sanguíneos. El agua retenida puede llegar a suponer 6-8 Kilogramos del incremento del peso de la embarazada. Aunque esta acumulación de agua es progresiva, es en el último trimestre donde se producirá una retención más acentuada y la aparición de edemas.

 

Cómo reducir los síntomas de la retención de líquidos

 

Desde la alimentación podemos llevar a cabo algunas medidas que ayuden a disminuir las molestias causadas por la hinchazón y los edemas como son:

 

  • Aumentar el consumo de fruta y verdura. Estos alimentos son ricos en potasio y tienen un efecto diurético natural. Algunas de las verduras y hortalizas más ricas en potasio son la calabaza, la zanahoria, el tomate, la berenjena. Los frutos secos también son ricos en potasio.

 

  • Controlar el consumo de sal, que debe ser yodada. No consiste en eliminar la sal si no en limitar los productos altos en sal como son los procesados. En general los procesados son de poco interés nutricional ya que no nos aportan apenas nutrientes. Limitando o eliminando estos productos evitaremos consumir sal en exceso y además no desplazaremos otros alimentos más interesantes y nutritivos como frutas y verduras.

 

  • Mantener una buena hidratación. De forma orientativa puede establecerse que el aporte de agua entre bebidas y alimentos durante el embarazo se recomienda que sea de 2 a 2’5 litros al día en el primer trimestre y de aproximadamente 3 litros al día en el segundo y tercer trimestre.

 

DESTACABLE: Es destacable que el uso de diuréticos está contraindicado.

 

Otras medidas útiles en evitar la hinchazón producida por la retención de líquidos son:

 

  • Mantener un aumento de peso normal y controlado durante el embarazo.
  • Evitar pasar demasiado tiempo de pie parada. El movimiento favorece la circulación por lo que es recomendable caminar o realizar alguna actividad física de bajo impacto
  • Evitar los zapatos y ropa apretada que acentuarán las molestias y la sensación de pesadez.
  • Descansar varias veces al día con las piernas elevadas.

 

En general, llevar una alimentación durante el embarazo basada en alimentos frescos, frutas y verduras y evitando los productos procesados y precocinados junto con una buena hidratación son la mejor forma de evitar las molestias causadas por la retención de líquidos.

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