Postparto: qué son los entuertos y por qué se producen Abril 2018

El útero es un músculo que se contrae con facilidad: menstruación, parto, orgasmo... Los entuertos son  las contracciones involuntarias del útero que se producen los primeros días después del parto. Es una respuesta normal y necesaria para que el útero vuelva a su tamaño y a su posición habitual en la pelvis.

 

¿Por qué se producen los entuertos?

 

Una vez que la placenta se ha desprendido y el parto ha finalizado, el útero se tiene que seguir contrayendo por varias razones. Todas ellas muy importantes:

 

  • Para qué el útero vuelva rápidamente a su tamaño original y a su posición antes del embarazo.
  • Para evitar el sangrado que se produce al desprenderse la placenta del lugar donde estaba insertada. Con los entuertos se colapsan los vasos sanguíneos  que nutrían a la placenta y que se rompen cuando esta se separa del útero. Gracias a ello, el sangrado proveniente de esa herida va disminuyendo cada día.
  • Para expulsar cualquier resto que haya podido quedar dentro del útero: coágulos, membranas, algún resto de placenta

 

Los entuertos comienzan después del parto y suelen durar alrededor de una semana. Las primeras 24-48 horas es cuando más intensos y frecuentes son. Luego van disminuyendo progresivamente hasta que desaparecen por completo.

 

¿Son siempre dolorosos los entuertos?

 

Aunque depende de la percepción de cada mujer existen situaciones que aumentan la intensidad de las contracciones, lo que hace que puedan ser más dolorosos:

 

  • Si no es el primer parto. El motivo es que después del segundo o tercer parto, el útero está más flácido que  después del primero y necesita más  fuerza para contraerse. Por eso, los entuertos son más intensos y frecuentes. A más partos, más entuertos. En el primer parto, la sensación dolorosa es menor, incluso puede que ni los notes.

 

  • Embarazo gemelar o de un bebé muy grande. En estos casos también costará más que el útero se contraiga y serán necesarios más entuertos y más intensos.

 

  • Estar con lactancia materna, ya que cuando tu bebé succiona para que la leche salga del pecho, se libera oxitocina (hormona responsable de que el útero se contraiga). Por eso, es normal que notes más entuertos cada vez que le des el pecho. La ventaja es que  sangras menos y te recuperas antes del parto.

 

  • Parto por cesárea. Los entuertos serán más dolorosos ya que  también se contrae la reciente  cicatriz del útero.

 

  • Resto de tejido en el útero o coágulos. En este caso serán necesarios más entuertos para poder expulsarlos.

 

¿Qué puedo hacer para aliviar el dolor de los entuertos?

 

Aunque formen parte de un proceso natural y necesario y por tanto no puedan ser eliminados, puedes tomar algunas medidas para que no sean tan molestos:

 

  • Busca la postura en la que sientas que los entuertos son menos molestos. Normalmente boca abajo, con un cojín en la tripa suele ser la que más alivia.
  • Procura no aguantar la orina y mantener la vejiga vacía. Si está llena ocupa más espacio y desplaza al útero no permitiendo que se contraiga y que se coloque como debería.
  • Date un masaje suave en la parte baja del abdomen cuando no tengas contracción. La presión sobre el útero favorece que se mantenga contraído.
  • Puedes aplicarte calor en la zona, notarás más alivio.
  • Tómate un analgésico compatible con la lactancia para calmar el dolor.

 

¿Cuándo debo consultar?

 

Si los entuertos no disminuyen de intensidad a partir de las 48 horas y el sangrado postparto (loquios) es abundante, debes consultar a tu ginecólogo para que te realice una ecografía y compruebe que  no hay ningún problema en el útero. Estar informada sobre los procesos naturales del parto y postparto reduce la ansiedad que puede producir el dolor cuando no sabes por qué se produce. Y no olvides, cuánto antes se contraiga el útero, antes te recuperarás.

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