Mastitis: qué es, causas y solucionesMayo 2019

La mastitis es una inflamación del pecho que puede ir acompañada de una infección o no. Puede aparecer en uno o en los dos pechos y aunque puede aparecer en cualquier etapa de la vida, es más común que aparezca mientras estés con lactancia materna. La leche materna no es estéril como se creía hace unos años. Está formada por numerosas bacterias beneficiosas para tu bebe y que forman la microbiota de tu glándula mamaria. Cuando se produce un desequilibrio en el número de esas bacterias puede aparecer una mastitis.

 

Y ese desequilibrio o crecimiento de una o de varias bacterias se puede producir por diversas causas. A veces por la toma de antibióticos durante o después del parto, a veces por un mal vaciado del pecho y otras por la presencia de grietas que permiten la entrada de las bacterias a la glándula.

 

En cuanto a los síntomas, lo primero que vas a notar si tienes una mastitis aguda es inflamación en una zona del pecho, y lo normal es que esta te produzca dolor. También notarás la piel del pecho enrojecida, endurecida y caliente. Según avanza la infección comenzarás con fiebre alta, malestar general, cansancio. 

 

 

¿Qué debo hacer si creo que tengo mastitis?

 

Lo más importante de todo es que no dejes de dar el pecho a tu hijo. En las primeras 24 horas es imprescindible el vaciado del pecho y lo ideal es con tu bebé, pero si no fuera posible porque no está contigo o porque lo rechaza, debes vaciarte cada dos horas con un sacaleches o manualmente. No tengas miedo a aumentar la producción de leche porque precisamente la mastitis la disminuye. Tampoco temas que le pueda sentar mal esa leche a tu hijo. La leche que sale no está contaminada y no es necesario desecharla.

 

Es muy recomendable que te apliques frio en la zona. Una bolsa de guisantes o verduras congeladas es una buena opción porque la puedes amoldar a la forma de tu pecho y es muy probable que tengas una en casa. No te apliques calor, o si lo haces debe ser justamente antes de vaciar el pecho para facilitar la salida de leche. Si lo haces después de la toma o entre ellas aumentarás la multiplicación de bacterias y la inflamación, y con ello, el dolor.

 

En cuanto a la ingesta d medicación, puedes tomar algún medicamento como ibuprofeno o paracetamol para las disminuir las molestias o la fiebre. La mastitis es una infección y para recuperarte es importante que descanses lo más posible, como si de una gripe se tratara.

 

¿Y si no mejoro?

 

Si en 24 horas desde el inicio de los síntomas no has mejorado o si no consigues bajar la fiebre, debes acudir a tu médico de familia o a tu matrona para que te valore. Es muy probable que necesites antibiótico para controlar la infección y evitar complicaciones como un absceso mamario. En este caso, además del tratamiento antibiótico sigue siendo igual de importante que continúes con las medidas anteriores, especialmente el vaciado del pecho y el descanso.

 

Por supuesto, la mastitis no tiene porque aparecer por el hecho de que estés con lactancia materna, pero al ser una de las causas de abandono de lactancia es importante que sepas reconocer sus síntomas para actuar correctamente además de consultar a tu matrona o asesora de lactancia materna para evitar complicaciones y molestias innecesarias que te impidan disfrutar de amamantar a tu bebé.

 

 

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