En el embarazo: ácido fólico, ¿y qué más suplementos?Julio 2013

Elisa Ramos - Matrona

Debido a la rápida multiplicación celular que se produce apenas se inicia el embarazo no basta con el suplemento de ácido fólico para prevenir efectos indeseables en el desarrollo del bebé, aunque tampoco es recomendable que tomes preparados con muchas vitaminas y minerales. Solamente necesitarás algunos suplementos específicos.

 

Te prescribirán también vitamina B12 , que trabaja en equipo con el ácido fólico (vitamina B9) en el proceso de división de las células y, además, ayudará a tu organismo a captarlo bien. Otro de sus beneficios es que supone un efecto añadido al del ácido fólico para prevenir la espina bífida (uno de los defectos del tubo neural). Tiene también importancia en la formación de los glóbulos rojos.

 

En su forma natural la tomas cuando comes productos lácteos, huevos, carne y marisco. Por lo tanto ¡cuidado con las dietas vegetarianas estrictas!. De todos modos se necesita un periodo de tiempo bastante largo sin alimentos que la contienen para llegar a tener déficit de vitamina B12. El organismo tiene la capacidad de acumularla en el hígado.

 

Si has tenido abortos tempranos y repetidos podrían tener relación con un déficit de vitamina B12. Aunque debes saber que las causas de un aborto pueden ser muchas y no siempre es posible detectarlas y prevenirlas.

 

El tercer suplemento importante que necesitas es el yodo. Pero deberás esperar a poder leer otros post. Debido a la importancia que tiene sobre el embarazo, la lactancia y la infancia, tanto la deficiencia de yodo como el exceso, me extendería demasiado en éste.

 

Los tres suplementos más importantes pueden tomarse a la vez, en un único preparado farmacéutico que proporciona las dosis adecuadas de ácido fólico, vitamina B12 y yodo. Así es que, con un sencillo método “tres en uno” te será fácil tomarlos cada día y no olvidar ninguno.

 

Otro suplemento que puedes necesitar es el hierro, que tiene que ver con el trasporte de oxígeno a las células a través de la hemoglobina. Aunque durante el embarazo se produce una anemia fisiológica (normal, por el aumento de volumen sanguíneo), es posible que te prescriban comprimidos de hierro hacia la mitad de tu embarazo, un poco antes o desde el primer momento. Cuándo y en qué cantidad, dependerá de los resultados de tus análisis.

 

Si no tienes problemas de salud y te alimentas bien (recuerda, no se trata de comer más sino mejor) no deberías necesitar más suplementos. No son recomendables los de calcio (salvo casos muy concretos), ni hay evidencias científicas de que los suplementos multivitamínicos y minerales beneficien al embarazo. Mejor, ¡Abónate a una buena dieta mediterránea!

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