Desarrollo motriz del bebé: de los 12 a los 18 mesesOctubre 2013

Elisa Ramos - Matrona

A partir del primer cumpleaños del bebé se potenciará cada vez más su  desarrollo motriz. Gracias al aumento de la fuerza muscular, a la repetición de movimientos y al progresivo  desarrollo y maduración de su sistema nervioso la coordinación de sus habilidades motoras se irá incrementando progresivamente, lo que le permitirá caminar solo y manejar cada día mejor los objetos con las manos.

 

En cualquier momento el bebé puede comenzar a caminar sin ayuda. Pasará de sus intentos de hacerlo apoyándose en los muebles, o cogido de la mano,  a aventurarse “solo ante el peligro”. Primero lo hará separando mucho las piernas y extendiendo los brazos para mantener el equilibrio. Al principio dará unos cuantos pasos inseguros y se caerá enseguida.  Pero no os preocupéis demasiado. Vuestro bebé sabrá muy bien cómo hacerlo. Cuando note que pierde el equilibrio se dejará caer sentado o extenderá los brazos hacia delante para protegerse. La edad media en la que un bebé comienza a caminar solo suele estar en los catorce meses pero algunos lo hacen antes y otros un poco después.

 

A los quince meses lo normal es que ya camine solo, aunque todavía no mantenga muy bien el equilibrio y se caiga a menudo, que sepa ponerse de rodillas y consiga volverse a poner de pie cuando se cae. ¡Cuidado con las escaleras! Porque podrá subirlas a gatas  y no supondrán obstáculo a su curiosidad. Querrá explotar al máximo la autonomía que ha adquirido para desplazarse por su cuenta, pero aún no sabrá como bajarlas solo. Es posible que además de caminar también sea ya capaz de correr.

 

A esta edad suele colaborar cuando le vestís y le desnudáis, utiliza sus manos para quitarse los zapatos y puede manejar un lapicero para dibujar garabatos ¡Cuidado con los rotuladores! Dejad a su alcance solamente lapiceros,  o pinturas apropiadas para bebés que puedan eliminarse con facilidad, y papeles que queráis reciclar.  Cualquier papel, libro, revista, o incluso los muebles y las paredes de vuestra casa pueden servirle de soporte para sus primeros intentos de dibujante.

 

Se entretiene también tirando objetos, pasando las páginas de un cuento –aunque todavía no sabe pasarlas de una en una- y con los juegos de construcción. Pero suele conseguir hacer torre  solamente con dos piezas. Querrá hacer bastante cosas solo y os pondrá a prueba en muchas ocasiones –cogiéndose una rabieta- si no le dejáis hacer. Por ejemplo, a la hora de comer. Aunque ya será más hábil con la cuchara no siempre acertará a llevársela bien a la boca, y a menudo se enfadará si intentáis ayudarle o no le dejáis que lo haga a su manera.

A los dieciocho meses ya suele utilizar correctamente la cuchara, consiguiendo no darle la vuelta en  el trayecto del plato a la boca, bebe prácticamente bien con un vaso normal y ya le gusta utilizar también el tenedor. Pero todavía se manchara bastante al comer. Cada vez es más hábil para quitarse sólo prendas de vestir, como el gorro, los zapatos, los calcetines, e incluso puede descubrir cómo hacer para abrir una cremallera.

 

A esta edad ya camina con más seguridad y corre. Se vuelve más preciso a la hora de parar y volver a iniciar la marcha. Aunque aún se cae con frecuencia, porque es fácil que tropiece a menudo, no tiene ningún problema para volver a ponerse de pie. Cuando quiere sentarse en una silla primero se sube de rodillas de frente al respaldo  y después se da la vuelta para asentar las nalgas. Aprende también a gatear hacia atrás para bajar las escaleras y a subirlas de pie,  si va cogido de la mano de un adulto (es posible que también las baje de pie con ayuda).

 

Ya puede tirar de algún juguete mientas camina, agacharse para coger sus juguetes del suelo  y trasladarlos en sus manos de un sitio a otro. Probablemente también acierte a añadir alguna pieza más a la torre del juego de construcción y comience a imitar algunas tareas domésticas.

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