¿Cómo asear cada parte del cuerpo del bebé?Septiembre 2016

Cada parte del cuerpo de  tu bebé es especial por eso cada una requiere unos cuidados de limpieza específicos que debes conocer para mantenerlas  saludables.

 

La cara

 

Es frecuente que tu bebé tenga restos de leche o babas en la cara y que éstas puedan irritarle la piel. Por eso deberás limpiársela varias veces al día. Puedes utilizar una toalla de algodón o  toallitas especiales para esta zona. Hazlo suavemente y de arriba hacia abajo. No utilices las toallitas del culete porque no todas valen y pueden irritarle más. Pon especial atención alrededor de la boca, barbilla y pliegues del cuello.

 

La nariz

 

Si tu bebé está congestionado, es importante que sepas despejarle su nariz, ya que él no puede sonarse y no sabe respirar por la boca. Para ello, túmbale boca arriba, gira su cabeza hacia un lado y mantenla en esa posición. Échale con ayuda de una jeringa suero fisiológico o agua de mar por el orificio superior. Después de unos segundos, gira su cabeza hacia el otro lado y échale por el otro orificio. Si tiene mucha mucosidad, utiliza un aspirador nasal colocando un extremo en su orificio y el otro extremo en tu boca. Aspira suavemente para controlar la presión que ejerces. El suero ayuda a deshacer los mocos y los arrastra o bien para que se los trague o bien para que los expulse. Existen envases pequeños de suero que se pueden utilizar directamente sin necesidad de jeringa. También existen envases en forma de spray que resultan muy cómodos.

 

Los ojos

 

Si no tiene legañas, no es necesario un lavado especial de los ojos ya que los ojos se limpian solos con las lágrimas. Si tiene legañas, debes limpiarlos delicadamente con una gasita empapada en suero fisiológico o agua hervida (una vez que se ha enfriado) del interior del ojo al exterior, es decir, de la nariz hacia la oreja. No intentes quitárselas en seco porque podrías arañarle. Tampoco lo hagas con algodón porque suelta pelillo. Es muy importante que uses una gasa distinta para cada ojo, ya que si tuviera una infección y utilizaras la misma gasita se contagiaría de un ojo a otro

 

Las orejas

 

Las orejas se las debes limpiar por fuera, insistiendo en los pliegues y en la parte posterior. Utiliza un bastoncillo de algodón, pero no intentes nunca quitar la cera de dentro del oído ya que le puedes dañar el tímpano. Además, la cera es lo que le protege de las agresiones externas. Existen bastoncillos con un tope para evitar que entren en el interior del oído.

 

El pelo 

 

Para lavarle el pelo lo mejor es aprovechar la hora del baño, pero si esto no es posible y solo le vas a lavar el pelo, no olvides cubrir a tu bebe con una toalla para que no pierda calor y se enfríe. Coloca tu brazo sobre su espalda a la vez que  sujetas firmemente su cabeza.

 

Mójale el pelo y aplica una pequeña cantidad de champú formulado especialmente para bebés, que no irriten sus ojos y protejan su cuero cabelludo. Si tu bebé tiene costra láctea, hay champús especiales para mejorarla. Después de secarlo con una toalla, peínale con un cepillo de cerdas muy suaves.

 

El cuerpo

 

Una vez que tengas preparada el agua, echa un chorrito de gel o loción limpiadora sin jabón especial para recién nacidos que respete su piel y no  la reseque. No hace falta que le frotes con una esponja, solo rocíale el agua por encima o masajea su cuerpo con tu mano. Hasta que se produzca la caída del cordón umbilical, el baño será rápido, no más de cinco minutos. Asegúrate de secar bien su piel, poniendo especial atención a sus pliegues, ya que el agua cambia el PH de su piel y un exceso de humedad puede irritarla.

La zona del pañal

 

Es la zona más delicada y sensible de tu bebé. Lo ideal es que esté seca todo el tiempo. Para ello deberás cambiarle el pañal a menudo, limpiarla con agua templada y secarla bien. También puedes utilizar toallitas para bebés. Después puedes aplicar una crema protectora para evitar irritaciones. En las niñas es importante que siempre limpies de delante hacia atrás.

 

Cordón umbilical

 

Hay que mantenerlo limpio y seco para evitar infecciones. Después del baño y cada vez que se manche el cordón, sécalo mediante toques con una gasita estéril y déjalo al aire. No hace falta que le apliques alcohol ni lo envuelvas con una gasita como se hacía antiguamente. Utiliza estos cuidados para pasar un buen rato con tu  recién nacido y aunque los primeros días te surjan dudas, no tardarás en sentirte segura y disfrutar de tu bebé mientras los realizas.

 

 

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