Beneficios del pilates durante el embarazoDiciembre 2016

Siempre que tu embarazo transcurra con normalidad y no haya contraindicación por parte de tu ginecólogo, es aconsejable que realices alguna actividad física de forma regular. El pilates combina ejercicio, estiramientos y respiraciones, por eso es una de las actividades más recomendables en este periodo.

 

¿Qué es el método pilates?

 

 

El pilates consiste en una serie de movimientos y posiciones para aumentar la fuerza, el equilibrio y la flexibilidad sin sobrecargar las articulaciones. Los ejercicios van dirigidos a los músculos abdominales, al suelo pélvico y a la espalda. La respiración profunda y la relajación completan el método. En el embarazo, los ejercicios se adaptan a cada trimestre, en función de los cambios que vaya experimentando tu cuerpo. Es importante que la clase sea específica para embarazadas, ya que algunos ejercicios  están contraindicados en la gestación.

 

¿Qué beneficios tendrás si practicas  pilates?

 

  • Mejorará tu circulación, lo que te ayudará a retener menos líquidos y a prevenir varices y calambres.

 

  • Fortalecerás  tu suelo pélvico, lo que te ayudará a soportar el peso de tu bebé según vaya creciendo, además de prevenir la incontinencia urinaria.

 

  • Fortalecerás la musculatura de tu columna y te ayudará a corregir posturas, lo que  disminuirá las molestias de espalda, sobre todo de la zona lumbar.

 

  • Trabajarás la zona de la pelvis, favoreciendo su apertura para que tu bebé se encaje y favorezca el trabajo de parto.

 

  • Fortalecerás tu musculatura abdominal lo que te ayudará en el expulsivo.

 

  • Aprenderás a controlar la respiración, lo que será de gran utilidad el día del parto.

 

 

¿Cuándo puedes realizar pilates?

 

 

La práctica del pilates se puede realizar en cualquier momento del embarazo, aunque siempre es aconsejable esperar a la primera revisión con tu ginecólogo para comenzar una actividad física nueva.

Además si continuas practicándolo durante el postparto te ayudará a recuperarte del embarazo y del parto, fortaleciendo la pared abdominal y previniendo la incontinencia urinaria. Eso si, deberás esperar seis semanas si has tenido un parto vaginal y doce si has tenido una cesárea para empezar a practicar pilates.

 

 

¿Hay algún riesgo por practicar pilates?

 

Si aparece hipertensión, amenaza de parto prematuro, placenta previa, contracciones o cualquier otra complicación deberás abandonar la práctica de cualquier actividad física incluída el pilates. Si estás planteándote que tipo de ejercicio practicar durante estos meses, el pilates es una buena opción, ya que se puede adaptar a tu nivel y a tu estado en cada momento. Además, la principal ventaja es que los ejercicios se enfocan a fortalecer los músculos más afectados por el embarazo y el parto sin correr ningún riego. Te sentirás más relajada, te notarás con más fuerza,  más flexible y con más equilibrio. Y recuerda, si tienes alguna duda sobre el llano de tu bebé  #MustelaResponde

 

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