Pequeñas molestias del embarazo

Náuseas

Casi el 50 % de las mujeres sufren de náuseas durante el embarazo. Aparecen generalmente algunas semanas después de la fecundación y duran hasta finales del primer trimestre. Solo en casos raros pueden persistir durante más tiempo, e incluso hasta el parto. Suelen ser muy intensas por la mañana y a lo largo del día se van atenuando.
Las náuseas del embarazo guardan relación con el aumento de determinadas hormonas en la sangre, en especial los estrógenos y la gonadotropina coriónica o HCG, también llamada «hormona del embarazo». Pueden ir acompañadas de vómitos y suelen ser muy molestas para las futuras mamás. Si sufres de náuseas, coméntalo con tu médico ya que puede prescribirte un medicamento para aliviarlas. También puedes acudir a la acupuntura o a la homeopatía.
Asimismo, algunos buenos hábitos pueden ayudarte a disminuir estás sensaciones de asco:

  • Antes de levantarte por la mañana, pica alguna cosa.
  • Si te apetece, no dudes en tomar algo salado en el desayuno.
  • Evita los olores y los sabores fuertes.
  • Come poco, pero con frecuencia, a lo largo del día. De hecho, consumir pequeñas cantidades cada vez evita que se dilate el estómago; de esta manera, no ejerce presión sobre los órganos vecinos, lo que permite evitar las náuseas. Entonces, prevé más bien comer algo ligero cada tres horas, en lugar de tres grandes comidas al día.
  • Come sólo los alimentos que te apetezcan.
  • Toma féculas en cada comida (arroz, pastas, pan, cereales), preparadas de la forma más sencilla posible.
  • Bebe agua ligeramente mentolada o gaseosa, sobre todo por la mañana antes de levantarte.
  • Evita el estrés, que favorece los problemas digestivos.
  • Añade jengibre fresco a tus platos o come pedacitos de jengibre confitado: tienen un reconocido efecto antináuseas.
  • Descansa todo lo que puedas: la fatiga aumenta las náuseas.


Si tus náuseas se acompañan de vómitos fuertes a diario y pierdes mucho peso (más de 3 kg), debes consultar con el ginecólogo para descartar que éstas no se deban a un problema de tiroides y asegurarse de que no hayan generado una deshidratación.

 

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