El desarrollo del parto

El nacimiento

  • La duración media de esta última fase del parto es de unos 30 minutos. La matrona o el médico estarán contigo para guiarte.
     
  • Para el expulsivo hay muchas posturas posibles: la posición ginecológica, acostada sobre la espalda, con las rodillas elevadas y las piernas separadas; la posición lateral, con las piernas dobladas y separadas; la posición suspendida,  acuclillada agarrándose con los brazos a un soporte; o, por último, la posición en cuatro patas. Consulta con tu matrona cuál es la mejor postura para el parto, la que más te conviene y la que mejor se adapta a la posición de tu bebé y a la forma de tu pelvis.
     
  • Durante una contracción (30 a 40 segundos en promedio), empujarás en general dos o tres veces espirando muy fuerte. Cuando la contracción haya pasado, aprovecha para relajarte y respirar normalmente.
     
  • Por lo general, la cabeza del bebé sale primero. Una vez que sale la cabeza, la matrona la inclina hacia abajo para sacar el hombro más alto y después el otro. El cuerpo se desliza entonces por si sólo en unos segundos. Una o dos contracciones más son suficientes para hacer salir el resto del cuerpo. Si lo deseas, puedes pedir que te dejen a ti misma acabar de sacar al bebé.
     
  • Enseguida después del nacimiento, secarán a tu bebé y lo pondrán directamente sobre tu vientre, la cabeza de lado, la nariz bien despejada. Si lo desea, el papá podrá cortar el cordón umbilical. La matrona cubrirá a tu bebé con una sábana suave para calentarle.
     
  • Este tiempo que pasa en contacto piel con piel con la madre nada más nacer, aporta numerosos beneficios al recién nacido: le ayuda a regular la temperatura, facilita la adaptación cardiovascular y permite la colonización de la piel del bebé por la flora bacteriana de su madre, lo que le proporciona protección frente a las agresiones exteriores. En ti, este contacto piel a piel generará un aumento de la secreción de oxitocina, una hormona que favorece la expulsión de la placenta y la retracción del útero, manteniéndote al mismo tiempo alerta, lista para cuidar a tu pequeño.
     
  • Durante estos momentos, tu bebé también realizará su primera toma, al pecho o en el biberón. Lo verás buscar espontáneamente el pezón, trepando y girando la cabeza a la derecha y a la izquierda sobre tus pechos, hasta que logra agarrarlo. En esta búsqueda, lo guía una secreción de tus mamás que tiene el mismo olor que el líquido amniótico. Lo ideal es que este primer amamantamiento se realice dentro de la primera hora y media después del parto: con el tiempo, este reflejo de búsqueda disminuye.
     
  • Unos minutos después del parto, se desprenderá tu placenta y la expulsarás pujando nuevamente. Luego, la matrona verificará que no sangres demasiado y que tu útero se retrae de la forma correcta. Deberás quedarte dos horas en la sala de partos para un mayor control y para facilitar la adaptación de tu bebé a su nueva vida, antes de ir juntos a la habitación.


 

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