

La piel del culito del bebé es una zona muy delicada que requiere una atención especial.
La agresión provocada por la orina, las heces y las sustancias irritantes que contienen, junto con la oclusión y el roce que produce el pañal, pueden ocasionar la aparición de rojeces e irritaciones.
Para prevenir los problemas es necesario cambiarle el pañal con frecuencia (en el recién nacido hasta 8 veces al día).
En cada cambio de pañal es fundamenteal extremar la higiene y aplicar una crema protectora, utilizando para ello productos eficaces, suaves y adaptados, que cuiden y respeten perfectamente la piel de tu bebé.