
El sistema de defensa cutáneo de los bebés de menos de un año es completamente inmaduro. Son muy vulnerables frente al sol porque su piel no tiene capacidad para defenderse de las radiaciones solares.
Los bebés y niños de menos de 3 años no deben exponerse a la luz solar directa.
Sin embargo, a veces, es inevitable pasar con el niño por zonas expuestas al sol, por ello es imprescindible tomar precauciones.
Respetando unas sencillas normas, protegerás el futuro de su piel y su sistema de defensa natural de daños potencialmente graves.
Y además, dado que la infancia es el mejor periodo para el aprendizaje, si le acostumbras desde pequeño a que adquiera el hábito de protegerse, cuando sea mayor lo hará sin darse cuenta.
1. No expongas a los bebés y niños pequeños a la radiación solar directa
Las quemaduras solares son peligrosas.
2. Evita toda exposición entre las 11h y las 16h
3. Utiliza una protección solar adaptada a la piel de tu niño
• En caso de exposición inevitable, aplícale en cantidad abundante un protector solar específico para bebé/niño.
• Renueva la aplicación del protector solar, en cantidad suficiente, cada dos horas y después de cada baño.
• Escoge un protector solar de índice elevado (SPF 50+) que garantice una protección anti UVA y anti UVB.
• Escoge fórmulas hipoalergénicas, sin perfume, sin colorantes, sin alcohol y a base de pantallas minerales y organominerales para una seguridad óptima.
• No olvides proteger las zonas sensibles y más expuestas (frente, pómulos, nariz y labios).
4. Aplica el protector solar, en cantidad abundante, antes de toda exposición...
...antes de ir a la playa, a la nieve o antes de salir de paseo.
• Aplica una cantidad generosa de protector. Si, por su textura, el producto deja una capa visible sobre al piel, te ayudará a verificar que lo has extendido bien y no queda ninguna zona sin portección.
• Renueva la aplicación, en cantidad suficiente, al menos cada 2 horas y después de cada baño. Cuidado, una aplicación insuficiente reduce el nivel de protección.
• En cuanto sea posible, enseña a tu niño a aplicarse la crema él solo.
5. Protege a tu bebé incluso cuando esté a la sombra, bajo la sombrilla o si el día está nublado, recuerda que más del 80% de los rayos UV atraviesan las nubes.
6. Elige ropa adecuada
• Sombrero o gorra de ala ancha, tanto para la playa como para ir al parque.
• Camiseta de algodón, con una trama de tejido estrecha, para filtrar al radiación UV.
• Gafas de sol. Ten en cuenta que sus ojos son frágiles y llevar unas gafas de sol inadecuadas puede causarle lesiones irreversibles. Asegúrate de que cumplan la norma CE, que sean de categoría 3 ó 4 y que su diseño cubra bien los ojos. Para esquiar, debe llevar máscara.
7. Evita las trampas
• El viento y los baños refrescan... pero cuidado, ¡los rayos de sol también penetran!
• El agua, la nieve, el asfalto, la arena..., incluso la hierba reflejan la radiación UV : protégele en cualquier situación.
8. Dale de beber regularmente
• El niño debe estr correctamente hidratado. Dale de beber aunque no te lo pida, es indispensable para evitar los golpes de calor... y, además, un hábito saludable que adquirirá para toda la vida.
9. Cuida tus protectores solares
Cierra bien los envases, no los dejes a pleno sol y, una vez abiertos, no los guardes para la temporada siguiente.
10. Utiliza una protección específica adaptada al tipo de piel del niño
• Para la piel delicada y frágil, sea cual sea el nivel de insolaión, utiliza la Crema protectora SPF 50 + Piel delicada y frágil o, como alternativa, el Spray protector SPF 50 +
• Para una piel con intolerancias, utiliza la Crema Mineral SPF 50 + Especial Intolerancias
Y no olvides proteger las zonas más expuestas con la Crema Zonas Sensibles SPF 50+