
¿Has decidido ir a la playa o a la montaña con tu bebé?
El sol también formará parte del día con el riesgo que conlleva.
La piel del niño es inmadura y aún no ha desarrollado todos sus mecanismos de defensa : protegerle del sol es imprescindible.
¿Por qué es necesaria una protección solar específica para tu hijo?
• Porque su piel es inmadura :
La piel de tu bebé es mucho más frágil que la tuya y no posee las mismas defensas.
- Su piel es más fina y su estructura aún no está completamente formada, de ahí su mayor sensibilidad.
- Su función de barrera protectora es deficitaria.
- Debido a la inmadurez del sistema inmunitario, la piel aún no puede defenderse bien contra las agresiones externas (UV).
- Su sistema de pigmentación, destinado a proteger la piel, es inmaduro.
- Además, la transpiración, aún escasa, hace que el niño sea más sensible a los cambios de temperatura, a los golpes de calor y a la deshidratación.
• Porque está sobreexpuesto :
En la montaña o en la playa, de paseo o en el parque, a lo largo del año tu bebé está entre 2 a 3 veces más expuesto al sol que tú.
• Porque su piel es una "memoria"
Durante la infancia la piel va registrando todos los daños que va sufriendo.
Estos daños son acumulativos e irreversibles :
- Las agresiones solares recibidas durante la infancia, degradan de forma irreversible el sistema de defensa natural de la piel : la piel acumula radicales libres tóxicos, su capacidad de regeneración disminuye y se producen los daños definitivos.
- Una piel que haya sufrido quemaduras solares, particularmente antes de los 10 años de edad, queda fragilizada y más vulnerable para siempre.
- La exposición al sol favorece el aumento del número de lunares, lo que multiplica el riesgo de desarrollar melanoma (cáncer de la piel) más adelante.
Por todo ello, tu bebé o niño necesita una protección óptima, que sea fácil de aplicar, resistente al agua y al sudor.