
La piel normal del bebé es una piel frágil y delicada.
Además, puede presentar alteraciones y problemas cutáneos característicos, como es el caso de la piel atópica.
En cualquier caso, se trata de una piel frágil que necesita para su cuidado productos dermocosméticos adaptados no irritantes e hipoalergénicos.
Escoge productos específicos para bebé, perfectamente adaptados a su tipo de piel.
Utiliza productos hipoalergénicos que garanticen una alta tolerancia y una seguridad óptima.
¡No utilices para él productos de adultos!