
La piel está formada por varias capas :
La hipodermis :
Es la capa más profunda de la piel. Está altamente vascularizada e inervada, lo que le permite regular la temperatura. Además constituye una reserva de energía (grasa).
La dermis :
Se trata de un tejido de sostén, firmemente conectado a la epidermis. Es muy importante para la integridad y la elasticidad de la piel. Contiene, entre otras, las fibras de elastina y de colágeno.
La epidermis :
Es un tejido estratificado que forma la capa más superficial de la piel. Está constituido por una sucesión de capas de células activas, denominadas queratinocitos, unidas las unas a las otras, y que al alcanzar la superficie de la epidermis se transforman en células muertas, y pasan a denominarse corneocitos. Estos forman la llamada capa córnea que constituye una barrera física de protección.
La capa córnea (la más superficial) puede compararse con un « muro » :
- los ladrillos serían las células sólidamente unidas unas a otras
- el cemento lo formarían los lípidos, que permiten la cohesión entre las células.
A este nivel se asegura la protección contra las agresiones externas : las células liberan los denominados péptidos antimicrobianos, que actúan contra los microorganismos.
Es entonces cuando hablamos de barrera biológica, además de física.
El film hidrolipídico :
La epidermis está recubierta por un film hidrolipídico formado por agua y lípidos. Este film limita la pérdida insensible de agua (PIA) a través de la piel y forma una barrera antibacteriana y antifúngica.