
Al nacer, el entorno del bebé cambia por completo: pasa del medio intrauterino al mundo exterior.
Todo es nuevo para él : el contacto de su piel con el aire, los cambios de temperatura, la luz, los microorganismos…
Su piel, aún inmadura, no está todavía adaptada a este nuevo medio.
Es importante que conozcas las características específicas de la piel de tu bebé para que puedas protegerla con los mejores cuidados.